Contacto y primera consulta
El proceso comienza con una llamada o un mensaje. No es necesario tener toda la información preparada. Una descripción básica del espacio (tipo, superficie aproximada, horario de uso) es suficiente para dar una primera orientación sobre la disponibilidad y el tipo de servicio más adecuado.
En esta fase no hay compromisos. El objetivo es entender si existe compatibilidad entre lo que el cliente necesita y lo que podemos ofrecer.